enero 30, 2026

Competitividad, energía y minerales críticos: una mirada estratégica sobre el desarrollo argentino

José Luis Manzano, fundador de Integra Capital, compartió su visión sobre los desafíos estructurales que enfrenta la Argentina en materia de energía, minería y competitividad industrial, en un contexto global cada vez más exigente y marcado por la transición energética y el avance de nuevas tecnologías.

Competitividad como condición para exportar

Manzano destacó la importancia de no convalidar precios no competitivos en sectores estratégicos como el desarrollo de infraestructura para Vaca Muerta. En una industria orientada a la exportación, la competitividad —sostuvo— no es una opción, sino una condición básica para la sostenibilidad de largo plazo.

“Con precios altos del petróleo, muchas ineficiencias quedan ocultas. Pero en escenarios de precios más bajos, la competitividad se vuelve crítica”, señaló, subrayando que la industria nacional tiene capacidad de adaptación, aunque ese proceso requiere tiempo, inversión y apertura a la competencia global.

Minería, transición energética y licencia social

En relación con la minería, Manzano remarcó el rol central que jugarán los minerales críticos en la transición energética y en el desarrollo de tecnologías vinculadas a la inteligencia artificial, que demandarán volúmenes inéditos de recursos minerales a nivel global.

En ese marco, destacó la necesidad de compatibilizar el desarrollo minero con estándares ambientales rigurosos, inclusión de las comunidades locales y creación de empleo formal y de calidad. La licencia social —afirmó— es tan determinante como la viabilidad económica de los proyectos.

Comparando experiencias regionales, señaló que países como Chile han logrado consolidar una minería altamente institucionalizada, mientras que Argentina cuenta con un enorme potencial geológico aún subdesarrollado, particularmente en cobre, litio y otros minerales estratégicos.

El rol del sector privado y la estabilidad de reglas

Desde su perspectiva, el desarrollo minero y energético no requiere necesariamente empresas estatales nacionales, sino reglas claras, estabilidad normativa y articulación entre el sector privado, los gobiernos provinciales y las comunidades.

Experiencias como Vaca Muerta —impulsada por una combinación de inversión privada, empresas provinciales y un marco regulatorio que fue sostenido a lo largo de distintos gobiernos— muestran que la cooperación público-privada puede generar resultados estructurales de largo plazo.

Vaca Muerta y la proyección energética

Manzano definió a Vaca Muerta como uno de los activos energéticos más relevantes de la Argentina, con capacidad de generar divisas, empleo de calidad y posicionar al país como exportador neto de petróleo y gas, incluyendo proyectos de GNL tanto hacia el Atlántico como hacia el Pacífico.

Este desarrollo, señaló, es clave no solo para el crecimiento económico, sino también para el rol de la Argentina en la transición energética global, especialmente a través del gas natural.

Geopolítica, bloques y vínculos estratégicos

Finalmente, Manzano subrayó que la Argentina necesita una política exterior pragmática, orientada a sostener vínculos productivos con todos los grandes actores globales. Estados Unidos, Europa, China, el Mercosur y Brasil son socios indispensables para el crecimiento, la inversión y el financiamiento.

“En un mundo más fragmentado, la competitividad y la capacidad de integrarse inteligentemente a los flujos globales de comercio e inversión serán determinantes para el desarrollo del país”, concluyó.

Fuente: Perfil